Sí, el Glaciar Perito Moreno se puede visitar con niños de cualquier edad. Las pasarelas del Parque Nacional Los Glaciares están señalizadas, tienen barandas y combinan escaleras con rampas, aptas para todo público. La clave con chicos es no querer recorrer todo, vestirlos en capas, llevar snacks y cerrar el paseo con un almuerzo caliente frente al hielo en El Restó del Glaciar.
Por qué a los chicos les encanta el glaciar
Hay pocos lugares en la Patagonia donde un chico no tenga que imaginar nada: el glaciar está ahí, enorme, a la vista, y cada tanto cruje y se desprende un bloque que cae al agua con un estruendo. Ese momento, con la ola que llega hasta la playa de piedras, es lo que recuerdan años después. No hace falta explicarles geología ni convencerlos de nada. Solo hay que llevarlos a un mirador, pedirles que hagan silencio un minuto y esperar.
Otra ventaja es que la visita no exige caminatas largas ni terreno difícil. Las pasarelas tienen piso firme y barandas, y se puede avanzar de a tramos cortos, parando en cada mirador. Los circuitos están explicados uno por uno en pasarelas del Glaciar Perito Moreno: circuitos y miradores.
Cómo organizar el recorrido según la edad
Los circuitos suman unos cuatro kilómetros en total, con escaleras y rampas. Con chicos, la recomendación es elegir y no completar:
- Bebés y hasta 3 años: mochila portabebé, no cochecito. Un circuito corto con miradores amplios alcanza para ver el frente y volver sin agotarse.
- De 4 a 8 años: dos o tres circuitos, con paradas cada quince o veinte minutos. Dejá que elijan en qué mirador quedarse más tiempo.
- De 9 años en adelante: pueden hacer el recorrido casi completo si van entretenidos. Un juego que funciona: contar cuántos desprendimientos escuchan y cuántos logran ver.
En cualquier caso, calculá entre dos y tres horas de pasarelas y no más. El resto del día se reparte entre el viaje desde El Calafate, el almuerzo y el regreso con luz.

Seguridad en las pasarelas
El recorrido es seguro si se respetan las reglas básicas del parque. Las barandas están pensadas para que nadie se asome de más y los miradores tienen espacio para que los chicos vean sin trepar. Aun así, un par de recordatorios:
- Caminá siempre por las pasarelas señalizadas; está prohibido bajar a la costa o salirse del circuito.
- En las escaleras, una mano en la baranda y el chico del lado interno.
- El viento puede ser muy fuerte: gorros bien ajustados y nada suelto que pueda volar al lago.
- Si hay nieve o escarcha, sobre todo en invierno, andá despacio y con calzado de buen agarre.
Qué llevar para que nadie se queje del frío
El clima frente al glaciar cambia varias veces en el mismo día, incluso en verano. Los chicos sienten el viento más rápido que los adultos y, cuando tienen frío, el paseo se termina. Vestilos en capas: remera térmica, polar, campera impermeable con capucha, gorro y guantes. Sumá anteojos de sol, protector solar (el reflejo del hielo es fuerte) y un cambio de medias por si se mojan. En qué ropa llevar al Glaciar Perito Moreno hay una lista más completa para cada estación.
En la mochila, además de agua, llevá snacks que se puedan comer con guantes puestos: galletitas, frutas secas, alguna barrita. Con chicos, un snack a tiempo evita muchos berrinches en el mirador.
Almorzar frente al glaciar con chicos
Después de las pasarelas, el mejor cierre es un plato caliente sin tener que volver al auto. El Restó del Glaciar está dentro del parque, en la Península de Magallanes, a pasos de las pasarelas, y tiene ventanales que miran de frente al hielo. Los chicos pueden seguir viendo el glaciar desde la mesa mientras esperan la comida, que es una forma muy efectiva de mantenerlos quietos.
En los menús hay platos simples que suelen funcionar bien con ellos: la sopa crema de vegetales para entrar en calor, el dúo de empanadas o la cazuela de pollo, y de postre el mousse de dulce de leche con frutos rojos y cookies de chocolate. Los adultos pueden ir por el cordero patagónico o el guanaco, que son los platos estrella de la casa. Si algún chico tiene alergias o alguna restricción alimentaria, avisalo al hacer la reserva; hay opciones para celíacos, veganos y vegetarianos. Podés mirar los menús principales antes de ir para decidir con tiempo.

Un dato útil para familias: el Restó tiene capacidad para 300 comensales y salones amplios, así que hay lugar para una mesa grande con abuelos y chicos. Se puede ir sin reserva, pero en temporada alta recomendamos reservar online para no esperar con los chicos cansados.
Ideas para mantenerlos entretenidos
Algunas cosas que hacen las familias que nos visitan y que funcionan:
- Un desafío de fotos: la grieta más azul, el témpano más chico en la orilla, el pájaro más raro.
- Un cronómetro entre desprendimientos: apostar cuántos minutos pasan hasta el próximo crujido.
- Contarles la leyenda del calafate, el fruto azul patagónico: quien lo come, siempre vuelve. Después pueden buscarlo en el postre o en algún dulce en El Calafate.
- Pedirles que describan el sonido del hielo con sus palabras. Salen comparaciones muy buenas.
Cómo encaja el glaciar en un viaje familiar
El glaciar es la excursión central de cualquier viaje a El Calafate, pero no es la única. Con chicos, conviene dedicarle un día entero y dejar el resto para paseos más tranquilos en el pueblo. En qué hacer en El Calafate en 3 días proponemos un itinerario que combina el glaciar con actividades aptas para toda la familia.
Visitar el Perito Moreno con chicos no es una versión recortada del paseo. Es, muchas veces, la más divertida. Organizá el día con calma, vestilos bien y reservá una mesa con vista para cerrar la jornada. Si tenés cualquier duda antes de viajar, escribinos por la página de contacto.
Preguntas frecuentes
¿El Glaciar Perito Moreno es apto para niños pequeños?
Sí. Las pasarelas están señalizadas, tienen barandas y combinan escaleras con rampas, así que se recorren con chicos de cualquier edad. Con bebés conviene llevar mochila portabebé en lugar de cochecito, porque hay muchos tramos de escalera y el viento complica cualquier cosa con ruedas.
¿Cuánto tiempo aguantan los chicos en las pasarelas?
Depende de la edad, pero con dos o tres horas de recorrido tranquilo, con paradas en los miradores, alcanza para ver el glaciar de frente y escuchar algún desprendimiento. No hace falta hacer los cuatro kilómetros completos. Elegí los circuitos con más miradores y dejá el resto para otra vez.
¿Qué pueden comer los chicos en El Restó del Glaciar?
Hay platos simples que suelen funcionar bien con chicos, como la sopa crema de vegetales, el dúo de empanadas o la cazuela de pollo, y de postre el mousse de dulce de leche con frutos rojos y cookies. Si alguno tiene alergias o restricciones, avisalo al reservar.
¿Se puede ir con cochecito de bebé al glaciar?
No es lo más práctico. Aunque hay rampas, la mayoría de los circuitos tiene escaleras y el viento hace difícil manejar un cochecito. Una mochila portabebé resuelve mucho mejor el recorrido y deja las manos libres para agarrarse de las barandas.
