El Glaciar Perito Moreno no retrocede porque gana arriba lo que pierde abajo. Recibe una cantidad muy alta de nieve en su zona de acumulación, dentro del Campo de Hielo Patagónico Sur, y esa nieve compensa el hielo que se derrite y se desprende en el frente sobre el Lago Argentino. Ese balance es poco común y explica por qué el frente sigue donde estaba hace décadas.
Un glaciar es una cinta que se mueve
Para entender por qué el Perito Moreno se mantiene, primero conviene sacarse una idea de la cabeza: un glaciar no es hielo quieto. Es una masa que fluye pendiente abajo, muy despacio, empujada por su propio peso. En la parte alta cae nieve, se compacta y se transforma en hielo. Ese hielo baja por el valle y, cuando llega al frente, se derrite o se desprende en bloques que caen al lago.
Si entra más nieve arriba de lo que sale abajo, el glaciar avanza. Si sale más de lo que entra, retrocede. Y si las dos cantidades se parecen, el frente se queda más o menos en el mismo lugar aunque el hielo nunca deje de moverse. Eso último es lo que pasa acá.
De dónde viene tanta nieve
El Perito Moreno nace en el Campo de Hielo Patagónico Sur, una de las mayores reservas de hielo fuera de los polos, compartida por Argentina y Chile a lo largo de la cordillera. Los vientos del oeste cruzan el Pacífico cargados de humedad, chocan contra los Andes y descargan sobre el campo de hielo una cantidad de nieve enorme. Del lado argentino, el aire ya llega seco: por eso a pocos kilómetros del glaciar el paisaje es estepa.
Esa nevada constante es la mitad de la explicación. El glaciar tiene una zona de acumulación grande y bien alimentada, y el hielo baja por un valle relativamente corto hasta el lago. El recorrido es más directo que en otros glaciares del mismo campo de hielo, y eso ayuda a que lo que entra arriba llegue al frente sin perderse tanto en el camino.

Lo que pierde en el frente
La otra mitad ocurre en el frente, ese paredón de unos 5 km de ancho y entre 60 y 70 metros de altura sobre el agua que se ve desde las pasarelas. Ahí el glaciar pierde hielo de dos maneras: por derretimiento, sobre todo en verano, y por desprendimientos, esos bloques que caen al lago con un estruendo que se escucha desde el Restó. En glaciología a eso se le llama ablación.
El Perito Moreno pierde mucho hielo en el frente. Los desprendimientos son constantes, todo el año, y son lo que hace que la visita sea tan intensa. Pero el hielo que baja desde arriba repone esa pérdida a un ritmo parecido. El resultado es un frente que se mantiene en una posición estable, con pequeños avances y retrocesos que no cambian la foto general.
Por qué esto es raro
La gran mayoría de los glaciares del mundo retrocede, y en la Patagonia pasa lo mismo: varios de los grandes glaciares del mismo campo de hielo perdieron superficie de manera visible en las últimas décadas. El Perito Moreno es una de las pocas excepciones conocidas, y por eso aparece en tantos estudios y notas científicas. No es que le pase algo distinto al clima: es que la combinación de su cuenca, su alimentación y su recorrido le da un margen que otros no tienen.
Conviene ser preciso con las palabras. Los glaciólogos hablan de relativo equilibrio, no de un glaciar que crece ni de uno que está a salvo. Que se mantenga estable hoy depende de que la nieve siga llegando en la misma cantidad a la zona alta. Se lo monitorea de manera permanente, y las conclusiones cambian a medida que hay más datos. Lo honesto es decir que hoy se mantiene, y que nadie promete que sea para siempre.
La consecuencia más famosa: el dique y la ruptura
Como el frente no retrocede, cada tanto avanza lo suficiente para tocar la Península de Magallanes, justo frente a las pasarelas. Cuando eso pasa, el hielo separa el Brazo Rico del Canal de los Témpanos y forma un dique natural. El agua del Brazo Rico sube, presiona, abre un túnel por debajo y finalmente el arco de hielo se derrumba. Esa es la ruptura que hizo famoso al glaciar, y solo es posible porque el frente se mantiene en su lugar. Un glaciar en retroceso nunca llegaría a la costa. Cómo ocurre paso a paso está en rupturas del Glaciar Perito Moreno: por qué ocurren.
Cómo se nota desde las pasarelas
Desde los miradores, el equilibrio no se ve como un cartel, pero sí como señales:
- El frente está cerca. Los circuitos de pasarelas se construyeron sobre la península justo enfrente del hielo, y siguen estando enfrente.
- Los desprendimientos son frecuentes en cualquier época del año, señal de un frente activo que recibe hielo desde arriba.
- El hielo del frente es alto y compacto, no una lengua delgada y sucia como la de un glaciar que se está agotando.
- En la playa de piedras que está abajo del Restó llegan bloques chicos que se desprendieron del frente, todo el año.
Para elegir desde dónde mirarlo, sirve la guía de pasarelas, circuitos y miradores. Y si querés más datos del glaciar en formato corto, están los datos curiosos del Glaciar Perito Moreno.

Un glaciar que se deja mirar de cerca
Que el Perito Moreno se mantenga estable es también lo que hace posible el Restó del Glaciar: un restaurante en el extremo de una pequeña bahía, junto a las pasarelas, con el frente de hielo del otro lado del ventanal y hielo desprendido del mismo glaciar en la copa. Podés conocer el lugar en nosotros. Después de caminar los circuitos y de escuchar cómo cruje el frente, sentarse a comer algo caliente mirándolo es la mejor forma de terminar de entenderlo. Abrimos todos los días del año de 11 a 16, y conviene reservar.
Preguntas frecuentes
¿El Glaciar Perito Moreno está creciendo?
No exactamente. Está en relativo equilibrio: la nieve que acumula en la zona alta compensa el hielo que pierde por derretimiento y desprendimientos en el frente. Por eso su frente se mantiene en una posición parecida a lo largo de las décadas, con avances y retrocesos menores.
¿Por qué la mayoría de los glaciares retroceden y este no?
Casi todos los glaciares pierden más hielo del que ganan. El Perito Moreno recibe una cantidad muy alta de nieve desde el Campo de Hielo Patagónico Sur, alimentado por la humedad del Pacífico, y eso equilibra las pérdidas del frente. Es una combinación poco común.
¿El cambio climático afecta al Perito Moreno?
Los científicos lo monitorean de manera permanente y el equilibrio se describe siempre como relativo, no como garantía. Que hoy se mantenga estable no significa que sea inmune: depende de que la nieve siga llegando en la misma cantidad a la zona de acumulación.
¿Se nota el equilibrio desde las pasarelas?
Lo que se ve es la consecuencia: un frente alto y activo que se desprende todo el año y que cada tanto llega a tocar la Península de Magallanes. Un glaciar en retroceso mostraría un frente cada vez más lejos de los miradores, y acá pasa lo contrario.
