El Campo de Hielo Patagónico Sur es la gran masa de hielo que cubre un tramo de la Cordillera de los Andes en el sur de la Patagonia, compartida entre Argentina y Chile. De ahí nace el Glaciar Perito Moreno. Es una de las mayores reservas de agua dulce del planeta fuera de las regiones polares y alimenta muchos glaciares que bajan hacia los dos lados de la cordillera.
Qué es un campo de hielo
Un campo de hielo no es un glaciar enorme, sino algo anterior: una capa de hielo que cubre montañas enteras, de la que solo sobresalen las cumbres más altas. Imaginá una meseta blanca a gran altura, con picos de roca asomando como islas. Desde esa superficie, el hielo busca salida por los valles y forma lenguas que bajan hasta los lagos o el mar. Cada una de esas lenguas es un glaciar con nombre propio.
El Perito Moreno es una de esas salidas. Lo que ves desde las pasarelas es el tramo final de un recorrido que empieza muy arriba y muy lejos, y que lleva siglos. Si querés repasar cómo la nieve se convierte en hielo y empieza a moverse, lo contamos en qué es un glaciar y cómo se forma.
Dónde está y quién lo comparte
El campo de hielo se extiende de norte a sur sobre la cordillera, en la zona donde la Patagonia se angosta entre el Pacífico y la estepa. Es compartido por Argentina y Chile: del lado argentino, sus glaciares descienden hacia los grandes lagos de Santa Cruz; del lado chileno, hacia fiordos y canales que se abren al océano.
En Argentina, una parte importante de ese hielo está protegida dentro del Parque Nacional Los Glaciares, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1981. Esa protección incluye no solo el hielo, sino también los bosques, los lagos y la fauna que dependen de él. Más sobre el parque en Parque Nacional Los Glaciares, Patrimonio de la Humanidad.
Por qué hay tanto hielo justo ahí
La explicación está en el viento. Los vientos del oeste llegan desde el Pacífico cargados de humedad y se encuentran con la cordillera. Al subir, el aire se enfría y descarga esa humedad, que en la altura cae como nieve. Año tras año, esa nieve se acumula más rápido de lo que se derrite, se compacta y se transforma en hielo.
Del lado argentino, el mismo aire llega mucho más seco: por eso, a pocos kilómetros del hielo, empieza la estepa. Ese contraste es lo que ves en el camino desde El Calafate, cuando pasás de un paisaje de coirones a bosques de lengas y, al final, al glaciar.
Esa abundancia de nieve también explica parte del comportamiento particular del Perito Moreno, que gana en la zona alta lo que pierde en el frente. Lo desarrollamos en por qué el Perito Moreno no retrocede.
Los glaciares que bajan del campo de hielo
Del lado argentino, dentro del parque, hay varios glaciares conocidos que nacen del mismo campo de hielo:
- Perito Moreno: el más visitado, porque su frente se puede ver de cerca desde las pasarelas de la Península de Magallanes.
- Upsala: uno de los más grandes del parque, que desemboca en un brazo del Lago Argentino.
- Spegazzini: conocido por la altura de sus paredes de hielo.
- Los glaciares del sector norte: en la zona de El Chaltén y el Fitz Roy, la otra gran área del parque.
Aunque comparten origen, no se comportan igual. Cada glaciar tiene su propio valle, su propia pendiente y su propio balance entre lo que acumula y lo que pierde. Por eso algunos retroceden de forma visible y el Perito Moreno se mantiene en relativo equilibrio.

Una reserva de agua dulce
Todo ese hielo es agua dulce guardada en forma sólida. Cuando se derrite o se desprende, alimenta los lagos de la región, como el Lago Argentino, y desde ahí los ríos que cruzan la provincia hacia el Atlántico. Es una de las mayores reservas de agua dulce fuera de los polos, y eso le da una importancia que va mucho más allá del paisaje.
También es un lugar de estudio. Los glaciares que bajan del campo de hielo funcionan como indicadores: cómo avanzan, cómo retroceden y cómo cambia su frente ayuda a entender qué está pasando con el clima de la región.
Cómo se percibe desde el Perito Moreno
Desde las pasarelas no vas a ver la meseta de hielo. Lo que sí vas a ver, si mirás hacia el fondo del valle, es cómo la superficie del glaciar sube y se pierde entre las montañas. Ese camino blanco que se va hacia atrás es el hielo que viene del campo. Con día despejado se distingue bien; con nubes bajas, el glaciar parece salir directamente del cielo.
Las navegaciones por el Lago Argentino, que se contratan con operadores habilitados, permiten acercarse a otros glaciares del parque y ver cómo cada lengua llega al agua a su manera. Recorrer el campo de hielo propiamente dicho ya es terreno de expediciones, no de una visita de un día.
Entender el hielo con un plato caliente adelante
Después de caminar frente al glaciar, sentarte a mirarlo con calma ayuda a dimensionar de dónde viene. El Restó del Glaciar está junto al área de pasarelas, abre todos los días de 11:00 a 16:00 y tiene vista directa al frente. Conocé más sobre el Restó y, si ya tenés fecha, reservá tu mesa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Campo de Hielo Patagónico Sur?
Es una gran masa de hielo continental que cubre un tramo de la Cordillera de los Andes en el sur de la Patagonia. Solo asoman las cumbres más altas. De ese hielo bajan muchos glaciares, entre ellos el Perito Moreno, hacia los lagos del lado argentino y hacia los fiordos del lado chileno.
¿El Campo de Hielo Patagónico Sur es de Argentina o de Chile?
Es compartido entre los dos países. Se extiende a lo largo de la cordillera, con glaciares que descienden hacia ambos lados. Del lado argentino, una parte importante está protegida dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz.
¿Se puede ver el Campo de Hielo desde las pasarelas del Perito Moreno?
No directamente. Desde las pasarelas ves la lengua del glaciar que baja entre montañas hasta el lago. El campo de hielo queda más atrás, detrás de la línea de cumbres. Lo que sí se aprecia es cómo el hielo llega desde el fondo del valle.
¿Por qué es importante el Campo de Hielo Patagónico Sur?
Porque es una de las mayores reservas de agua dulce del planeta fuera de las regiones polares. Además alimenta lagos y ríos de la región y es un lugar clave para estudiar cómo responden los glaciares a los cambios del clima.
