Sí, podés llevar tu propia comida al Glaciar Perito Moreno. Es un área protegida, así que hay dos reglas que no se negocian: te llevás de vuelta todos tus residuos y no le das comida a ningún animal. Si preferís no cargar con nada, El Restó del Glaciar, junto al área de pasarelas, sirve almuerzos todos los días de 11:00 a 16:00.
Llevar vianda: una opción válida
Mucha gente llega al glaciar con su comida, y está perfecto. Algunos viajan con presupuesto ajustado, otros quieren pasar cada minuto en las pasarelas y otros simplemente disfrutan de comer al aire libre mirando el hielo. El parque recibe visitantes de todo tipo, y la vianda es parte de esa variedad.
Lo que sí cambia, respecto de un picnic en cualquier otro lugar, es el entorno. Estás dentro del Parque Nacional Los Glaciares, a unos 80 km de El Calafate, con viento que puede levantarse en cualquier momento y fauna silvestre alrededor. Con un poco de planificación, la vianda funciona muy bien. En la guía sobre dónde comer en el Glaciar Perito Moreno comparamos las dos opciones; acá nos enfocamos en cómo llevar comida sin complicarte ni complicar al lugar.
Qué conviene llevar
La comida ideal para el glaciar es la que se come fría, con una mano y sin cubiertos. El clima cambia en minutos y no siempre vas a estar sentado y cómodo.
- Sándwiches o tartas en porciones, bien envueltos.
- Frutas que no se aplasten fácil, como manzanas o mandarinas.
- Frutos secos y barras para picar durante la recorrida.
- Un termo con agua caliente para mate, té o café. En otoño e invierno cambia el día.
- Agua de sobra. El viento seca y las escaleras de las pasarelas suman esfuerzo.
Comprá todo en El Calafate antes de salir. Una vez que entrás al parque, la idea es no depender de conseguir nada en el camino. Si vas en auto, una conservadora chica en el baúl te permite dejar la comida principal ahí y cargar en la mochila solo lo que vas a comer durante la recorrida.
Dónde comer lo que llevás
Al llegar, preguntá en el acceso o a los guardaparques cuáles son los sectores habilitados para comer. Las pasarelas son para circular y mirar, así que conviene no frenar a comer en los tramos angostos ni en los miradores con más gente. Elegí un lugar al reparo del viento, donde no molestes el paso de otros visitantes.
Los residuos vuelven con vos
Es la regla más importante. En un área protegida, todo lo que entra tiene que salir con quien lo trajo. Algunas costumbres que ayudan:
- Llevá una bolsa exclusiva para residuos, que cierre bien.
- Envolvé la comida en recipientes reutilizables para generar menos basura.
- Sostené envoltorios y servilletas con firmeza: con viento, un papel suelto vuela hacia el lago en un segundo.
- Llevate también los restos orgánicos, como cáscaras y carozos. Aunque se degraden, no son parte del ecosistema del parque.

No alimentes a la fauna
En el Parque Nacional Los Glaciares viven zorros grises, aves y otras especies que se acercan a donde hay gente. Darles comida, aunque sea un pedazo de pan, les hace daño: la comida humana no es su alimento, cambia su comportamiento y los acostumbra a acercarse a las personas. Por eso no se les da nada, ni siquiera desde lejos, y la comida no se deja al alcance mientras sacás fotos.
Si vas en excursión regular
Las excursiones regulares desde El Calafate suelen llegar al glaciar a media mañana y salir a media tarde, y en ese tiempo libre cada pasajero resuelve su almuerzo. Preguntá al contratar cómo organiza el operador las horas en el parque. Si llevás vianda, tené en cuenta que vas a pasar varias horas lejos del micro, así que conviene llevarla encima, en la mochila. En excursión regular o por tu cuenta comparamos las dos formas de ir.
Vianda, Restó o las dos cosas
No es una elección de todo o nada. Muchos visitantes combinan: un snack a media mañana en la recorrida y un almuerzo caliente en el Restó para cerrar la visita. Otros llevan vianda los días de sol y dejan el almuerzo en el Restó para el día del viaje en que el clima se pone feo.
Almorzar en El Restó del Glaciar suele tener más sentido en algunas situaciones:
- Días de frío, viento o lluvia, cuando comer afuera se vuelve incómodo.
- Viajes con chicos o con adultos mayores, que agradecen un rato bajo techo y sentados.
- Restricciones alimentarias: hay opciones para vegetarianos, veganos, celíacos e intolerantes a la lactosa en todos los menús. Más detalle en menú vegetariano, vegano y sin TACC.
- Cuando querés que el almuerzo sea parte del viaje: una cazuela de cordero o un guiso de lentejas patagónico con el frente de hielo del otro lado del ventanal.
Los dos menús, el Argentino y el Patagónico, están en menús principales.
Cuidar el glaciar también es comer bien
Llevar tu comida o sentarte a almorzar son dos formas igual de válidas de vivir el día en el Perito Moreno. Lo que importa es que el lugar quede como lo encontraste. Si te tienta la opción con plato caliente y vista, reservá tu mesa en El Restó del Glaciar: se puede ir sin reserva, pero se recomienda reservar, sobre todo en temporada alta o si van en grupo.
Preguntas frecuentes
¿Está permitido llevar comida al Glaciar Perito Moreno?
Sí, podés llevar tu propia comida al parque. Al ser un área protegida, tenés que llevarte de vuelta todos tus residuos y no dar comida a ningún animal. Para saber dónde están los sectores habilitados para comer, consultá en el acceso o con los guardaparques.
¿Qué comida conviene llevar al glaciar?
Algo que se coma frío, con una mano y sin cubiertos: sándwiches, frutas, frutos secos o barras. Un termo con algo caliente ayuda mucho en otoño e invierno. Comprá todo en El Calafate antes de salir, porque el parque queda a unos 80 km del pueblo.
¿Por qué no hay que alimentar a los animales del parque?
Porque la comida humana les hace daño y cambia su comportamiento: se acostumbran a acercarse a las personas y dejan de buscar su alimento natural. En el Parque Nacional Los Glaciares viven zorros grises, aves y otras especies que tienen que seguir siendo silvestres.
¿Hay restaurante en el Glaciar Perito Moreno?
Sí. El Restó del Glaciar está junto al área de pasarelas, con vista directa al glaciar. Abre todos los días del año, de 11:00 a 16:00, con menús de platos regionales y opciones para vegetarianos, veganos, celíacos e intolerantes a la lactosa.
