El verano, de diciembre a febrero, es la temporada alta de El Calafate: días muy largos, la oferta de excursiones más completa del año y más visitantes que en cualquier otra época. Es ideal para combinar el Glaciar Perito Moreno con una navegación o una caminata sobre el hielo, pasar un día en una estancia y aprovechar las tardes en la costanera. A cambio, conviene reservar todo con anticipación.
Cómo es el verano en El Calafate
Lo primero que sorprende a quien llega en verano es la luz. Oscurece muy tarde y las tardes parecen no terminar, lo que da margen para hacer mucho en un solo día. El clima es más amable que en invierno, pero sigue siendo patagónico: el viento suele hacerse sentir, y en la misma jornada podés pasar del sol a una llovizna y de vuelta al sol. Cerca del frente de hielo el aire siempre es más fresco que en el pueblo.
La otra cara del verano es la demanda. Es la época con más gente en el pueblo, en la ruta y en las pasarelas. No es un problema si te organizás, pero sí cambia la forma de planificar: lo que en otoño se resuelve en el momento, en enero se reserva antes de viajar. Si vas en el mes de más movimiento, mirá el glaciar Perito Moreno en enero.
El glaciar en temporada alta
El Perito Moreno es el centro de cualquier viaje y en verano se ve en su versión más luminosa. Para disfrutarlo sin multitudes, la clave está en los horarios. Los micros de excursión regular suelen llegar a media mañana y salir a media tarde, así que quien va por su cuenta tiene ventaja: puede entrar temprano o quedarse hasta más tarde. En los horarios menos concurridos para visitar el glaciar lo explicamos en detalle.
El almuerzo también se organiza mejor con tiempo. El Restó del Glaciar atiende todos los días de 11 a 16 y, aunque se puede ir sin reserva, en verano conviene reservar, sobre todo si sos un grupo o querés una mesa en los salones exclusivos.

Navegar o caminar sobre el hielo
El verano es la mejor época para sumar una actividad sobre el agua o sobre el glaciar. Las más conocidas son:
- Navegación frente al glaciar: como el Safari Náutico, que acerca el barco al frente de hielo para verlo desde el lago.
- Minitrekking: una caminata corta sobre el hielo, con crampones y guías de operadores habilitados.
- Big Ice: una caminata más larga y exigente sobre el glaciar, para quien busca algo más intenso.
Todas se contratan con operadores habilitados y tienen cupo, así que en temporada alta conviene reservarlas antes de llegar. Si querés combinar la navegación con el almuerzo, mirá navegación y almuerzo: cómo combinar el día en el glaciar.
Un día de estancia
Las estancias de la zona, como Nibepo Aike, reciben visitantes con propuestas de día de campo que en verano suelen estar en plena actividad. Es una buena forma de conocer la vida rural patagónica y salir un día del circuito del glaciar. Consultá con cada estancia o con tu agencia qué incluye cada propuesta y con cuánta anticipación conviene reservar.
Las tardes largas en el pueblo
Con tanta luz, después de una excursión todavía queda tarde para el pueblo:
- La costanera del Lago Argentino: para caminar con el lago turquesa al costado y la luz larga de la tarde.
- La laguna con aves: las reservas naturales cerca del centro son un paseo tranquilo para el final del día.
- Un centro de interpretación de glaciares: para entender lo que viste en el parque.
- La avenida principal: cafés, tiendas de dulces regionales y lugares para cenar.
El verano es además la época en que madura el calafate, el fruto azul de la estepa. Si ves los arbustos cargados en algún paseo, ya sabés lo que dice la leyenda: quien lo come, vuelve.
Cómo repartir los días
Con jornadas tan largas es tentador meter todo en dos días, pero el verano rinde más con un ritmo razonable. Un esquema que funciona para tres o cuatro días:
- Día del glaciar: pasarelas a la mañana, almuerzo en el Restó y, si querés, navegación a la tarde.
- Día de hielo o de lago: una caminata sobre el glaciar o una navegación más larga por el Lago Argentino.
- Día de campo: una estancia de la zona, con la tarde libre en el pueblo.
- Día de reserva: para el clima. Si un día amanece con mucho viento, tener un día libre te permite mover las excursiones sin perder ninguna.
Si tenés más tiempo, muchos viajeros suman El Chaltén y los senderos del Fitz Roy, en el sector norte del mismo parque nacional. El trayecto lleva varias horas por ruta, así que conviene dedicarle al menos un par de días y no intentar ir y volver en el día.
Qué reservar antes de viajar
En temporada alta, dejar las cosas para último momento sale caro en tiempo y en opciones. Esta es la lista mínima:
- Alojamiento, cuanto antes mejor.
- Navegaciones y caminatas sobre hielo, que tienen cupo.
- Auto de alquiler, si pensás ir por tu cuenta.
- La mesa para almorzar frente al glaciar.
Y en la valija, aunque sea verano, capas de abrigo, rompeviento, protector solar y anteojos de sol.
Un verano frente al hielo
El verano en El Calafate es intenso y luminoso, con días que alcanzan para el glaciar, una excursión y una tarde en el pueblo. Si ya sabés qué día vas a ir al Perito Moreno, reservá tu mesa en la página de reservas y mirá los platos en menús principales.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el verano en El Calafate?
De diciembre a febrero. Es la temporada alta: los días son muy largos, hay más visitantes que en cualquier otra época y la mayoría de las excursiones está en plena actividad. El clima sigue siendo cambiante y el viento suele hacerse sentir, así que conviene llevar abrigo igual.
¿Hay que reservar con anticipación en verano?
Sí. En temporada alta conviene reservar con anticipación el alojamiento, las excursiones con cupo, como navegaciones y caminatas sobre hielo, el auto de alquiler y la mesa para almorzar en el glaciar. Cuanto más cerca de enero, más se nota la demanda.
¿Cómo evitar las multitudes en el glaciar en verano?
Los micros de excursión regular suelen llegar a media mañana y salir a media tarde. Si vas por tu cuenta, podés entrar más temprano o quedarte hasta más tarde. Almorzar en El Restó del Glaciar en un horario corrido, dentro de su franja de 11 a 16, también ayuda.
¿Qué ropa llevar a El Calafate en verano?
Aunque sea verano, llevá capas: remera, abrigo liviano y campera rompeviento e impermeable. Cerca del frente de hielo el aire es más fresco y el clima cambia rápido. Sumá protector solar, anteojos de sol y gorro, porque los días son largos y el reflejo del hielo es fuerte.
