Curva de los Suspiros: el primer mirador del glaciar

Glaciar Perito Moreno, Santa Cruz, Argentina

La Curva de los Suspiros es el primer mirador panorámico del Glaciar Perito Moreno sobre la Ruta Provincial 11, en el camino desde El Calafate. Ahí el glaciar aparece completo por primera vez, con la Península de Magallanes y el lago delante. El nombre lo dice todo: es el lugar donde casi todos frenan, bajan del auto y se quedan callados un rato.

Por qué se llama así

No hace falta un acta para explicar el nombre. La Curva de los Suspiros le debe el apodo a lo que pasa ahí todos los días: después de más de una hora de ruta, la curva se abre y aparece la lengua blanca y azul del glaciar, a lo lejos, entre el agua y las montañas. La reacción es casi siempre la misma. Un suspiro, un «mirá eso» y el celular afuera.

Para mucha gente es el primer contacto real con el Perito Moreno. Hasta ese momento lo vio en fotos; desde la curva empieza a entender el tamaño. Y todavía falta un tramo para llegar a las pasarelas, donde el frente se ve de cerca y se escucha.

El camino hasta la curva: de la estepa al bosque

Salís de El Calafate hacia el oeste por la Ruta Provincial 11, que bordea el Lago Argentino. Los primeros kilómetros son estepa patagónica: matas bajas, pastos amarillos, horizonte abierto y viento. Si vas temprano, es común ver guanacos o choiques al costado de la ruta, así que conviene manejar atento y sin apuro.

A medida que te acercás a la cordillera el paisaje cambia. Aparecen los primeros árboles, primero aislados y después en bosque: lengas y ñires, que en otoño se ponen rojizos y en invierno aguantan la nieve. El lago también cambia de color según la luz y las nubes. Esa transición de la estepa al bosque es uno de los encantos del viaje, y explica por qué el camino no se siente largo. En cómo llegar al Glaciar Perito Moreno desde El Calafate comparamos las formas de hacer el trayecto.

Qué se ve desde la Curva de los Suspiros

La vista es amplia y cambia con el día, pero hay elementos que siempre están:

  • La lengua del glaciar bajando desde la cordillera hasta el agua, con el frente a la distancia.
  • La Península de Magallanes, la franja de tierra con bosque donde están las pasarelas y el Restó.
  • El agua del lago, con témpanos flotando según el día.
  • Las montañas que rodean el glaciar, muchas veces con nubes enganchadas en las cumbres.

Desde ahí el glaciar se ve entero, casi como en un mapa. Es una perspectiva que no vas a tener desde las pasarelas, donde estás tan cerca que el frente llena todo el campo visual. Por eso vale la pena parar aunque tengas ganas de llegar.

Panorámica del Glaciar Perito Moreno entre el lago y las montañas

Cómo parar sin riesgo

La curva está sobre la ruta, así que la parada tiene sus cuidados. Muchos autos y micros hacen lo mismo que vos, y en temporada alta el mirador se llena. Algunos consejos:

  • Detenete solo en el espacio del mirador, nunca sobre la calzada ni en la banquina de la curva.
  • Abrí las puertas con cuidado: el viento puede ser fuerte y una puerta que se abre de golpe se daña rápido.
  • Si tenés que cruzar, mirá bien: los vehículos vienen de la curva y no siempre te ven a tiempo.
  • No bajes por la ladera para mejorar la foto. El ángulo del mirador alcanza y sobra.
  • Llevá abrigo a mano aunque sea una parada corta: afuera del auto el viento se siente más.

Fotos en la curva: luz y paciencia

La luz cambia mucho según la hora y las nubes. Si encontrás el glaciar tapado, esperá unos minutos: el cielo se mueve rápido en esta zona y una nube que pasa puede destapar el frente de golpe. Usá el zoom para recortar la lengua de hielo y sumá algo del primer plano, como el bosque o el agua, para dar idea de la escala.

No esperes de la curva la foto del frente con detalle: esa la vas a conseguir en las pasarelas. Acá lo que vale es la imagen completa del glaciar en su paisaje. Tenemos más consejos en cómo fotografiar el Glaciar Perito Moreno.

Después de la curva: el tramo final hasta las pasarelas

Desde la Curva de los Suspiros el camino sigue por la Península de Magallanes, entre bosque y vistas al lago, hasta el área de pasarelas. En esos últimos kilómetros el glaciar va apareciendo entre las curvas, cada vez más grande. Hay otros puntos donde la gente para sobre la ruta; si querés detenerte, hacelo siempre en lugares habilitados.

Ya en el área de pasarelas, los circuitos te ponen frente al hielo, y el agua que ves abajo es el Canal de los Témpanos, del que hablamos en Canal de los Témpanos y Brazo Rico. Junto a las pasarelas está El Restó del Glaciar, en el extremo de una pequeña bahía, justo arriba de una playa de piedras con pequeños desprendimientos de hielo.

Cómo encaja la curva en tu día

La parada en la curva no suma mucho tiempo, pero conviene contarla. Un día que funciona bien tiene esta forma:

  • Salida temprano de El Calafate, con el tanque lleno.
  • Parada breve en la Curva de los Suspiros para ver el glaciar completo.
  • Primer tramo de pasarelas con la mañana.
  • Almuerzo en el Restó, que atiende de 11:00 a 16:00.
  • Segundo circuito a la tarde o navegación, y regreso.

A la vuelta, la curva queda del otro lado y el glaciar se despide por el espejo. Muchos vuelven a parar, ahora con otra luz.

Armá el día completo

La curva es el adelanto; el resto del día está frente al hielo. Si querés que el almuerzo quede resuelto, mirá los menús principales y reservá tu mesa en El Restó del Glaciar. Después de la curva, las pasarelas y el viento, se agradece sentarse con el glaciar del otro lado del ventanal.

Preguntas frecuentes

¿Dónde queda la Curva de los Suspiros?

Sobre la Ruta Provincial 11, en el camino de El Calafate al área de pasarelas del Glaciar Perito Moreno. Es el primer mirador desde donde se ve el glaciar de forma panorámica, con la Península de Magallanes y el lago delante.

¿Vale la pena parar en la Curva de los Suspiros?

Sí. Desde ahí el glaciar se ve entero, como en un mapa, una perspectiva que no tenés desde las pasarelas. Con unos minutos alcanza para mirar y sacar fotos, siempre detenido en el espacio del mirador y nunca sobre la calzada.

¿Por qué se llama Curva de los Suspiros?

Por la reacción de quienes pasan: después de más de una hora de ruta, la curva se abre y el Perito Moreno aparece en el horizonte. Casi todos frenan, suspiran y bajan a mirar. Es un nombre popular que se quedó para siempre.